Es curioso en qué ha derivado Facebook. Antes era una red de amigos donde se subían fotos y se leía algún que otro comentario de poca importancia. Ahora es una red de chismes políticos y de vídeos virales.
Facebook, por su formato, se ha convertido en un instrumento de manipulación masiva. Si un periódico publica una noticia falsa, más o menos podría tener sus consecuencias. Con los post compartidos de Facebook se pueden correr bulos e infamias sin ningún control. Páginas inocentes de chistes o curiosidades, al que cualquier podría dar Me Gusta, meten ponzoña ideológica cada tres o cuatro post. Esto no es casual, y ciertos grupos ideológicos crean páginas de apariencia inocua con esta intención. Los post-bulos, tampoco han nacido porque sí. Para más INRI, mucha gente sin vida propia no hace más que compartir ideología e ideología, odio y odio, mientras sus vidas van al abismo. Mientras, los católicos o los centristas, acomplejados todos ellos (o todos nosotros), se callan propiciando la extensión de mentiras e ideologías perversas.
¿Cómo vivir con salud emocional si nada más abrir Facebook, en la sección de Inicio, te tienes que tragar ataques y la ponzoña de unos cuantos? Contra la ira, templanza, y también desagregar a gente. No hay más remedio.
¿PROPUESTAS?
1) Derribar el monopolio en la práctica de Facebook. Crear una red social fuerte y alternativa con otro formato que no favorezca esta deriva. Incluso podría ser una red genuinamente católica en un mejor formato que Gloria.TV. Si Facebook surgió en una Universidad, ¿por qué no puede suceder así con un grupo de universitarios católicos, o con ciertas entidades?La Iglesia, las congregaciones y los movimientos tienen ya de por sí una gran red de personas sobre las que construir esta empresa.
2) Exigir responsabilidades ante la difusión de mentiras por la red. También en Facebook.
3) De mientras, aprender del enemigo. Ser valientes, hacer apologética en las redes, rebatir las mentiras. Nunca callarse.
4) De mientras, aprender del enemigo. Publicar post y compartir noticias nosotros también. Con valentía.
5) De mientras, aprender del enemigo. Crear páginas de Facebook de toda índole, católicas o que traten otros asuntos, incluido humor general, en la que también sembremos buenas semillas de amor a Dios y de rechazo a barbaries como el aborto.
6) De mientras, apologética no endogámica. No alzar la voz y evangelizar sólo con los nuestros, que ya están convencidos. También, y principalmente, hacerlo con los demás.
7) No intentar quedar bien con nadie. No importa perder amigos. No importa que nos critiquen. Al final sólo unos cuantos son nuestros amigos. Al final al único que debemos cuentas es a Cristo.
Fuente: Blog Cristo era Sabio
No hay comentarios:
Publicar un comentario